Entrevista / Hugo Nelson Hernández .
“Tengo ganas de verlo a Diego jugar. Quiero que vuelva a estar bien, entero”
Hugo Nelson Hernández es periodista deportivo y se define a sí mismo como un “caza talentos futbolísticos”. Su sobrino Alexis Fulcheri, falleció en diciembre pasado en el accidente que protagonizó el jugador de River Diego Buonanotte. Casi cinco meses después, contiene las lágrimas como puede y explica cómo se siente, por qué la gente de Teodelina reaccionó con tanto dolor y cuál es, en la actualidad, su relación con el Enano.
Cuatro meses después de lo que pasó, ¿cómo te encontrás?
Estoy bloqueado, todavía me cuesta asumirlo. Hay cosas que no quiero tocar, recuerdos que no quiero tocar…
Para que te des una idea, tengo una valija llena de recuerdos de Alexis. Cuando él empezó a jugar al fútbol yo le hacía historietas: “Las aventuras de Alexis”. Con él hacíamos un periódico con pavadas del barrio y de los vecinos. Yo los armaba y él después se los ofrecía a todos: “¿Quién quiere leer el periódico?”.
A Alexis cuando era más chico le gustaba el periodismo: escribir, hacer programas de radio, leer Dolina, hablar de fútbol... Era muy compañero mío.
De chiquito tuvo que vivir la separación de sus papás, entonces se crió en la casa de los abuelos maternos y paternos. Por eso teníamos una relación muy especial, era como mi hermano más chico. Nos llevábamos 10 años. Donde iba yo, cargaba con él. Donde fuera.
La reacción del pueblo fue sorprendente, se solidarizaron mucho con las familias de los chicos…
Si, lógicamente. Allá nos conocemos todos, somos siete mil habitantes. Pero cuando te toca vivirlo de una manera tan cercana es distinto a verlo desde afuera. La gente con el tiempo se va olvidando de lo que pasó. Los primeros días la tragedia se siente, se vive, se palpa; pero con el correr de los días la vida continúa, y a nosotros, los familiares, se nos hace difícil pensar que la vida sigue.
¿Diego volvió a Teodelina tras el accidente?
Sí, volvió una sola vez. Estuvo hablando con mi hermana. Fue una charla que le hizo muy bien a él y a ella. (NdeR: Liliana Hernández, la mamá de Alexis Fulcheri). Fue un alivio mutuo. Hablan bastante seguido.
¿Vos tuviste contacto con él en este tiempo?
Después del accidente sólo tuve contacto con él por facebook. Tenía una cuenta, pero la cerró.
¿Tuviste la oportunidad de ver el primer gol de Diego desde que volvió?
Estaba cenando en una parrilla, la jugada del gol la vi de reojo.
¿Cómo lo viviste?
Fue muy emocionante ver que regresaba. Fueron sensaciones fuertes, emotivas. Eso es lo que me genera después de esta tragedia. Uno tiene ganas de verlo bien, entero. Quiero verlo jugar. Eso le va a hacer muy bien. Creo que ese es el pensamiento de Passarella y de Cappa.
Me imagino la carga emocional que le debe haber provocado todo esto… no quisiera estar en su piel.
¿La gente lo quiere a Buonanotte?
Sí. La gente lo quiere mucho por su forma de ser y de comportarse. Para que te des una idea, allá en Teodelina hay una rivalidad muy grande entre Racing Club y Teodelina Football Club. Pero con Diego pasa algo especial, lo quieren todos. Él es una persona muy sencilla. Por ejemplo, tiene un Audi, pero nunca lo saca del garaje… además, es muy solidario con la escuela. Siempre que van a pedirle colaboraciones, él colabora.
Yo hace dos años organicé la copa “Diego Buonanotte”, en el Teodelina FC. Cuando surgió la idea de hacer un campeonato me pareció que el representante máximo de Teodelina era Diego, así que se charló con él a ver si permitía que llevara su nombre. Estaba muy contento. No pudo estar porque tenía la pretemporada, pero fue toda su familia. Estaba previsto organizar la copa para este año pero lamentablemente no se pudo.
¿Desde cuándo se conocían Diego y Alexis?
Alexis y Diego ya eran amigos desde los cuatro años, iban juntos desde el jardín de infantes. Emanuel Melo, otro de los chicos que falleció, era un año más grande. En realidad, los tres amigos más cercanos son Diego, Alexis y Mauro Echevarne. Por esas cosas de la vida, él no viajaba con los chicos, venía en el auto de atrás. Todavía está muy shockeado por lo que pasó.
La verdad es que yo no los he visto todavía porque cuando voy a Teodelina prefiero salir muy poco, no tengo mucho contacto.
¿Qué relación tenías con Buonanotte?
Yo fui el primer profesor de fútbol de Diego y Alexis en Racing de Teodelina. Luis Monteros, un ex jugador de platense, dirigía todas las categorías y yo lo ayudaba con esa que era la más pequeña. Recuerdo que en sus primeros partidos, cuando tenían cuatro años, jugaban con chicos de seis, siete, ocho y hasta de diez años. Lo que pasa es que el fútbol en los pueblos está muy mal organizado. Cuando se puede, se organiza bien. Ahora ha mejorado.
¿Ya le veías talento de chiquito?
Sí, totalmente. A él nunca lo encontrabas jugando con autitos, siempre estaba con la pelota. Tenía cinco años y vos veías cómo le pegaba desde la mitad de la cancha y la clavaba en un ángulo. Desde chiquito ya se le notaba el talento. Por ahí, las únicas dudas que surgían eran por su contextura física.
¿Y cómo fue que llegó a River?
Lo trajeron a una prueba. A los once años jugó por última vez en Teodelina. Lo eligieron y a los doce empezó a venir para Buenos Aires. Los primeros tiempos tenía que presentarse una vez a la semana y venía con el papá, Mario.
Le tuvieron mucha paciencia. A veces venía sólo para estar en el banco y, como no lo ponían, llegaba a Teodelina y estaba mal el resto de la semana.
A los 15 o 16 años le dicen que se tiene que establecer en Buenos Aires definitivamente porque no podía estar viajando constantemente.
Estuvo en la pensión y no se acostumbró, entonces le dieron trabajo al papá en River. La familia hizo un gran sacrificio y lo acompañó mucho.
Imagino que debe ser difícil adaptarse a tantos cambios…
Sí, además él es muy pegado a la familia. Extrañaba mucho a la mamá y a sus dos hermanas mayores, Regina y Sofía. Ellas son sus seguidoras número uno, lo acompañaban a todos los partidos.
Además, en el pueblo la vida es distinta. En el fútbol hay mucha competencia… A lo mejor estás con un pibe que puede ser tu mejor amigo, pero resulta que es el que juega en tu puesto y…
Por otra parte, hay que tener mucho cuidado, sobre todo con los entornos.
Cuesta bastante que los chicos de allá quieran venir a Buenos Aires o a cualquier otra parte. Creo que además del desprendimiento de la familia les cuesta desprenderse de los amigos, de las chicas…. del movimiento del pueblo en general. Si venís a la Capital o te vas para Rosario eso implica un sacrificio grande. A las nueve comes, a las diez te tenés que acostar porque al otro día vas a la escuela y después al entrenamiento…. En los pueblos tienen mucha más libertad que la que tienen acá porque hay más seguridad. Los pibes a los trece o catorce años ya manejan camionetas…
¿Cómo se vivió en Teodelina el debut de Buonanotte en Primera?
En el pueblo fue una fiesta. Fue más o menos como cuando (Estanislao) Ayuso, que atajó en Central, entra frente a Boca cuando se lesiona Buljubasich. Fue todo un acontecimiento. En Teodelina casi nunca pasa nada…
Hasta ese entonces, el deportista más famoso del pueblo era un jugador de paleta: Oscar “El Manco” Messina. A Partir de Buonanotte los medios internacionales empezaron a hablar de Teodelina. Imaginate lo que es eso para un teodelinense…
Yo no estaba en el pueblo cuando Diego regresó de los Juegos Olímpicos, pero lo fueron a recibir todos los vecinos, y los bomberos lo pasearon en autobomba…
Hay una anécdota que dice que cuando Diego se vino a jugar a River, Alexis dejó el fútbol. ¿Vos hablaste con tu sobrino cuando planteó que no quería jugar más?
Sí, es verdad. Había perdido la motivación. Fue todo un cambio para él. Jugaba en cancha de siete jugadores y le tocaba hacer el salto a la cancha de once. Allá en Teodelina, si hay problemas para armar equipos de siete jugadores, imaginate para armar uno de once… Entonces se juntaban dos o tres categorías. Los chicos son categoría 88, entonces jugaban con las categorías 86 y 87.
A Alexis lo querían cambiar de puesto, él era 9. Mario, el papá de Diego, que es entrenador y los dirigía, lo llevó a jugar de 2. Cuando se juntaron las tres categorías, en la 86 había un defensor central y a Alexis lo querían poner de 4. Entonces, dijo: “De 4 no juego”. Estaba desmotivado y dejó el fútbol.
¿Fue ahí cuando empezó con el paddle?
Cuando dejó el fútbol estuvo un año sin practicar ningún deporte.
Allá en Teodelina es bastante fuerte el paddle. Hay un vecino que vive a media cuadra de mi casa que jugaba al paddle. Alexis lo vio jugar y le preguntó cómo tenía que hacer para empezar a practicar. Le fue tan bien que participó de un mundial en Brasil junto a Lucas Fernández. Lucas es un chico que jugaba muy bien al fútbol. Ahora juega en Teodelina Fútbol Club. En su momento jugó en Renato Cesarini también. Tiene muchas condiciones.
NOELIA MENDELLA, 3º A
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