Palabra de mujer / Ser mujer no me facilitó las cosas.
María de los Angeles Corró Molas es psicóloga deportiva. A los 17 años decidió venir a Buenos Aires desde su provincia natal La Pampa a estudiar psicología. Fue dos años profesora y luego estudió dos años más para especializarse.
-¿Por qué te dedicaste a la psicología deportiva?
-Cuando terminé la carrera de psicología comencé a practicar Esgrima, con lo que empecé a participar en torneos y me interesé en diferentes aspectos que yo vivía.
-¿Estás trabajando en algún club?
-Actualmente formo parte del Departamento de Psicología del Deporte del Club Atlético Chacarita Juniors en las divisiones Inferiores del fútbol amateur.
-¿Cómo trabajan con los chicos que vienen del interior?
-Ellos residen en tres pensiones y nosotros los ayudamos a que se adapten al cambio. Los condiciona estar lejos de sus familias, los afecta mucho emocionalmente, por eso trabajamos también en conjunto con los DT y la gente del cuerpo médico.
-¿Tuviste algún chico que practicara el deporte por obligación?
-Hay casos en que notamos que los padres los presionan. Generalmente son gente de bajos recursos que piensan que si sus hijos triunfan van a ser su salvación. También trabajamos con los padres para que acompañen a sus hijos sin presionarlos.
-¿Qué te parece que los padres presionen u obliguen a los chicos a realizar algún deporte que quizá a ellos no les gusta?
-Lo que tenemos en cuenta es que los chicos a esa edad están en formación y tiene que disfrutar. A los padres les cuesta entender y piensan solo en el resultado, entonces descuidan el rendimiento que es lo que nosotros apuntamos. A medida que el chico disfrute va a rendir siempre con la ayuda también nuestra de motivarlos, apelar a la concentración y demás.
-¿Trabajás sola o con un grupo de profesionales?
-En Chacarita trabajamos con un equipo de psicólogos. Fui la única mujer en el grupo durante más de un año. Pero el año pasado incorporaron a una asistente social y eso me alivió.
-¿Tuviste miedo del trato de los chicos siendo mujer y joven?
-Al principio sí, porque tenía 27 años y al ser del interior no sabía como iban a reaccionar. Pero por suerte se portaron muy bien y me respetaron en todo momento. Son chicos educados.
Silvana Von Diezelski, Ileana Tovani, 3º A
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