Opinión / River y la esperanza en un Ángel.
Estado crítico de los "millonarios"
River y la esperanza en un Ángel
Ángel Cappa arriba a River con una tarea sumamente difícil, un plantel con un rendimiento bajísimo y con un equipo que se las tendrá que ver la temporada que viene con el promedio pisándole los talones, ese mismo promedio que muchos de ellos supieron conseguir. Por qué hay tan mal clima en el Monumental.
En Núñez en los últimos ocho años, en la gestión Aguilar, las cosas no se hicieron bien. Las decisiones que se tomaron para comprar y vender futbolistas fueron muy erradas, vendían las últimas joyitas de las inferiores y contrataban a jugadores que no estaban para las exigencias del club. “Les pesa la camiseta” fue la oración más escuchada entre los simpatizantes. Y año tras año se fue desmantelando el plantel, hasta llegar a un nivel muy inferior al River de hace poco menos de una década atrás.
Los fracasos consecutivos que sumó la institución dejaron de ser una sorpresa para convertirse en una penosa y constante realidad para sus hinchas. Hasta se salió último y luego se sumaron campañas pobres en puntos, que llevan hoy a los Millonarios a sacar cuentas y esperar a que los que pelean por no descender no sumen puntos, pero eso tampoco servirá de mucho si River no gana.
Ganar, el verbo que mejor se conjugaba antes, pero cada vez se le hace más difícil. Primero, se mal acostumbró a resignar puntos como visitante y ahora, para peor, se va acostumbrando de a poco a dejar llevarse unidades a todo el que visite el Monumental. La impotencia de su gente se siente partido tras partido, impotencia que se traduce en silbidos e insultos del que solo los históricos se salvan: Ortega, Almeyda y Gallardo.
El equipo necesita de una columna vertebral para consolidarse y conseguir los resultados lo más pronto posible, para evitar cualquier sobresalto en junio de 2011. Hoy solo hay tres referentes que van dando sus últimas batallas dentro del campo de juego: el Pelado, el Burrito y el Muñeco. Esto evidencia que se necesita un recambio urgente, la tarea será para Passarella y su Comisión Directiva, saber elegir lo mejor dentro de sus posibilidades, porque además de la pobreza futbolística, en River los números están en rojo, hay que engrosar la billetera. Para ello, se analizan varios contratos y grupos de inversores que aporten el dinero que hace falta, ya que el Kaiser declaró que se están haciendo auditorias para revisar la gestión anterior, pero eso no hará ingresar efectivo fresco a las arcas Millonarias.
Cappa tendrá que tener paciencia, ver lo que tiene y lo que pueda llegar a venir y así encontrar el “tiki-tiki” o el “milagro” que saque a River de este pozo.
MARIANO GUTIERREZ
3° B.
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