Palabra de mujer / Vedetismo y fútbol: ¿mezcla peligrosa?.
Evangelina Anderson y Martín Demichelis se conocieron en enero del 2008, en Córdoba, más precisamente en las Sierras de Villa Carlos Paz. En ese lugar, Evangelina se encontraba protagonizando la obra de teatro "Planeta Show"(escrita y dirigida por Jorge Guinzburg) y Martín estaba de vacaciones, debido a que su equipo, el Bayern Munich de Alemania, había finalizado su correspondiente temporada de fútbol.
Demichelis vio a Anderson por primera vez en la obra donde ella estaba y quedó deslumbrado. A raíz de esto, comenzó a crecer su deseo de conocerla personalmente.
Como no se animaba a hablarle, un amigo suyo que se encontraba en Córdoba decidió urdir un plan estratégico para unirlo con Evangelina. Así comenzó a mandarle mensajes a su amigo Demichelis con un número desconocido, haciéndose pasar por la vedette. Martín se enganchó rápidamente con la relación vía celular, sin saber que quien le respondía los mensajes era su amigo.
Al tercer día de llevarse a cabo el plan de los mensajes, Martín y la “falsa Evangelina” quedaron en encontrarse en un determinado lugar. Esa noche, Demichelis, quien había decidido dejar de lado su timidez, se vio sorprendido cuando Evangelina le dijo que era un "chamuyero". Atónito, Martín comenzó a decirle lo que le pasaba con ella y lo relacionado al tema de los mensajes te texto. Evangelina no podía creer lo que el jugador de la Selección Argentina le contaba, y para confirmar los hechos, le mostró su celular para demostrarle que ella no se había contactado nunca con él vía mensaje de texto.
A pesar de esto, luego de aquella noche, y de todas las confusiones, nada fue como antes. Martín quedó mas encantado que antes con la actriz, mientras que Eva se enamoró perdidamente del férreo defensor argentino.
Micho tuvo diez días más de vacaciones luego de aquel encuentro, y no dudó en tratar de aprovecharlos al máximo con Evangelina. Se veían siempre que podían. Incluso él la pasaba a buscar todos los días por el teatro para ir a cenar.
Cuando llegó el momento de retornar a Alemania, Martín le propuso a Evangelina que lo acompañara, propuesta que ella aceptó gustosa. Tantas ganas de viajar con su nueva pareja tenía la joven que rechazó la oportunidad de renovar su contrato en la obra en la que estaba actuando.
En la actualidad y luego de una relación plagada de viajes y romanticismo, la pareja está comprometida, aunque todavía no piensa en el matrimonio. ¿El motivo? Coinciden en que son muy jóvenes, por lo que deciden vivir día a día su propia historia de amor.
A pesar de los sentimientos que los unen, muchos se preguntan si Evangelina realmente está enamorada de Martín o solamente lo atrajo su dinero. Sólo el tiempo dirá si lo ama verdaderamente, ya que por ahora se los ve muy bien juntos y felices a pesar de todo.
Di Giorgio - Anello, 3°A |